miércoles, 28 de septiembre de 2022

La Campaña Libertadora

 Una vez restablecido el poder español en la Nueva Granada, se inició la Campaña liderada por Simón Bolívar para liberar al virreinato del dominio español, y en la que tuvo participación el general neogranadino Francisco de Paula SantanderLa Campaña Libertadora fue exitosa y se desarrolló en seis etapas:


1. Debido a la represión iniciada por Pablo Morillo, Simón Bolívar huyó a la isla de Jamaica. Allí, escribió un documento conocido como la Carta de Jamaica, en el que planteó sus ideas sobre la independencia de América. Además, inició la búsqueda de aliados para cumplir sus planes.

2. En 1816, Bolívar viajó de Jamaica a Haití, donde se entrevistó con el presidente Alexander Pétion, quien le brindó soldados, armas y barcos para combatir contra la tropa española. Desde allí, Bolívar partió hacia Venezuela.

3.Simón Bolívar recibió apoyo de Inglaterra entre 1817 y 1818, y logró ampliar las tropas antirrealistas. En 1819, explicó a su ejército su plan de combate al que llamó Campaña Libertadora.

4. El 11 de junio de 1819, en Tame (Arauca), las tropas de Bolívar se encontraron con las de Santander. Desde allí, el ejército se desplazó hacia Santafé por el páramo de Pisba, recorrido en el que murieron muchos soldados por frío y hambre.

5. Los ejércitos patriotas llegaron a Boyacá el 25 de julio y se enfrentaron con los españoles en el Pantano de Vargas. La victoria fue para los patriotas, gracias a los lanceros como Juan José Rondón y a la ayuda de las tropas comandadas por el inglés James Rooke

6. El 7 de agosto, los patriotas lograron la victoria definitiva contra los españoles en el Puente de Boyacá. Tres días después, el ejército patriota llegó a Santafé. El virrey Juan de Sámano y los demás funcionarios españoles ya habían escapado.

Distintos sectores de la sociedad participaron en el proceso de independencia. Mientras unos apoyaron a los patriotas, otros permanecieron leales a España.

La Reconquista española

 La monarquía española buscó restablecer su autoridad sobre las colonias en América, por lo que, entre 1816 y 1819, el ejército español combatió a las fuerzas independentistas, aunque al final, los españoles serían expulsados de la Nueva Granada en 1821, año en el que la élite peninsular abandonó Santa Marta.

Tras la derrota de las tropas francesas por parte de ingleses y españoles en 1814, el rey Fernando VII regresó al trono, restableció el absolutismo y pretendió recuperar sus dominios en América. Para esto, organizó la Expedición pacificadora bajo el liderazgo del general Pablo Morillo, quien partió de España y desembarcó en Venezuela. Luego sitió Cartagena, que resistió durante 105 días, razón por la cual es conocida como la “Ciudad heroica”. Posteriormente, dividió a su ejército en cuatro grupos que penetraron en la Nueva Granada.



Morillo llegó a Santafé el 26 de mayo de 1816 y emprendió una persecución hacia los criollos que participaron en la revolución. Muchos hombres y mujeres fueron fusilados, entre ellos Camilo Torres, Francisco José de Caldas y Policarpa Salavarrieta. Morillo impuso diversas prácticas violentas, por lo que a este período se le conoce como el Régimen del Terror. También restableció a las autoridades españolas y restauró el Virreinato del Nuevo Reino de Granada.

Morillo utilizó tres métodos de represión para acabar con la resistencia criolla y desmantelar los gobiernos independientes:

1. Los consejos de guerra: Tenían como funciones juzgar, condenar y ajusticiar a los revolucionarios que eran capturados.

2. El consejo de purificación: Se encargó de los funcionarios públicos, los militares y las personas que recibían pensiones del ejército, y que fueran sospechosas de haber apoyado al gobierno revolucionario.

3. La junta de secuestros: Era la responsable de embargar los bienes de los detenidos para costear gastos militares, así, muchas familias terminaron arruinadas.

Los patriotas que escaparon de la Reconquista se dirigieron a los Llanos del Casanare y de Apure, una zona poco habitada, de difícil acceso y que se inundaba regularmente, lo que significaba una barrera natural contra los ejércitos realistas. Allí, mantuvieron viva la causa de la independencia y se organizaron en ejércitos regulares guerrillas. En las cordilleras de la Nueva Granada también se formaron guerrillas antirrealistas, que resistieron durante largos meses a las tropas monárquicas.

Las diferencias centralistas y federalistas

 Los enfrentamientos internos entre las diferentes provincias que conformaban el Virreinato de Nueva Granada, también caracterizaron este período. Especialmente, dos grandes unidades políticas se disputaron el liderazgo: 

El Estado de Cundinamarca: Tenía su capital en Santafé, lugar que comenzó a ser llamado Bogotá. Antonio Nariño fue elegido presidente de Cundinamarca en 1811 y señaló que el Nuevo Reino debía optar por un sistema de gobierno centralista, es decir, que todas sus partes se unieran en un solo Estado, fueran gobernadas por un solo mandatario y se rigieran por una sola Constitución.

 y las Provincias Unidas de la Nueva Granada: Agrupaban varias regiones como Antioquia, Cartagena, Pamplona, Neiva y Tunja. Estas provincias firmaron el Acta de Federación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada el 27 de noviembre de 1811. Los integrantes de esta unión eran partidarios de una forma de gobierno federalista que mantuviera la autonomía de cada una de sus partes. Camilo Torres fue uno de los principales defensores de esta postura

A finales de 1811, estas diferencias dieron inicio a un conflicto entre el Estado de Cundinamarca y el Congreso de las Provincias Unidas, pugna que se prolongó hasta 1814, cuando Santafé fue asediada y obligada a incorporarse a la Unión.

PLANTEAMIENTOS DEL CENTRALISMO

  • Establecimiento de un gobierno central y único.
  • Conformación de un solo Congreso nacional.
  • Promulgación de una sola Constitución para todas las provincias.
  • Creación de un solo Ejército nacional.
  • PLANTEAMIENTOS DEL FEDERALISMO
    • Establecimiento de gobiernos provinciales.
    • Conformación de Congresos provinciales.
    • Promulgación de una Constitución para cada provincia.
    • Creación de ejércitos en cada provincia.


La Patria Boba o Primera República

 La Nueva Granada vivió un período de inestabilidad política entre 1810 y 1816, debido a la ausencia del rey y la formación de Juntas de Gobierno. Esto ocasionó que múltiples poderes locales reclamaran la soberanía o el derecho a autogobernarse, lo cual generó conflictos de ideas, agitación y guerras civiles entre ellos. Esto facilitó la posterior reconquista por parte de las tropas españolas. 

Poblaciones de la Nueva Granada como Tunja, Neiva, Santa Marta, Popayán, Quibdó, Antioquia, Pore y Honda, entre otras, se organizaron en juntas autónomas, entre 1810  y  1811. Muchas de estas juntas promulgaron constituciones en sus respectivos territorios. Se trataba de documentos en los que plasmaban la organización del Gobierno y los principios políticos que debían orientarlo. 



La primera Constitución fue la del Estado de Cundinamarca, proclamada el 30 de marzo de 1811. Le siguieron la Constitución de la República de Tunja, del 9 de diciembre del mismo año; la del Estado de Antioquia, del 21 de marzo de 1812; y la del Estado de Cartagena, del 14 de junio del mismo año.

De esa manera, las juntas que habían declarado su adhesión a Fernando VII, dieron paso a declaraciones de independencia absoluta. Es decir, ya no aceptaban ninguna autoridad de España, pues se autodefinían como libres y soberanas. Luego de Mompox, Cartagena declaró su independencia absoluta el 11 de noviembre de 1811 y Cundinamarca lo hizo el 16 de julio de 1813.



A lo largo del período de la Patria Boba, algunos territorios de la Nueva Granada hicieron esfuerzos por mantener la Independencia, mientras otros permanecieron leales a la Corona española. 

  • En el norte, los partidarios de la monarquía se agruparon en la provincia de Santa Marta, que posteriormente se enfrentó a Cartagena. Santa Marta fue apoyada durante el combate por Cuba y Maracaibo, mientras que Cartagena luchó con sus propias fuerzas. Los enfrentamientos terminaron en enero de 1813 con la toma parcial de Santa Marta por parte de las tropas cartageneras.
  • En el sur, los realistas se concentraron en la zona situada entre Pasto y Cali. Allí habitaban comunidades negras libres e indígenas que veían con desconfianza a los criollos y que decidieron organizar las guerrillas realistas. El gobernador de Popayán Miguel Tacón y Rosique les ofreció apoyo militar para que lograran resistir a los ejércitos patriotas.


El año de 1810

 A partir de 1810, la Nueva Granada se caracterizó por la creación de numerosas Juntas de Gobierno. Estos organismos de administración local fueron leales a la monarquía, pero a su vez, los miembros destacados de la sociedad solicitaban la sustitución de las autoridades españolas por funcionarios criollos. Con esto, se dieron los primeros pasos para alcanzar la Independencia.

La primera junta autonomista de la Nueva Granada, fue creada en Cartagena de Indias, donde  no solo se reclamaba autonomía  frente al gobierno de España, sino frente a la capital del Virreinato, Santafé, con la que tenían viejas rivalidades comerciales y políticas. La Junta estuvo integrada por miembros ilustres de la sociedad cartagenera, como comerciantes, abogados, militares de alto rango y hacendados.



Otras poblaciones del Virreinato siguieron el ejemplo de Cartagena. El 3 de julio de 1810, se formó en Cali una Junta Suprema de Salvación Pública y se firmó un acta que declaraba su fidelidad a las leyes de Castilla; el 4 de julio, los habitantes de Pamplona establecieron una Junta, y en la villa del Socorro, las élites y el pueblo se levantaron contra el corregidor español José Francisco Valdés y establecieron su propia Junta, el 11 de julio.



EL20 de julio  de 1810, grito de independencia.


Los criollos de Santafé también aprovecharon la llegada de Villavicencio para establecer un gobierno local, por lo que  el 19 de julio, un grupo de criollos intelectuales y políticos, entre los que se encontraban Francisco José de Caldas, Camilo Torres, Antonio Morales y José Acevedo y Gómez, se reunió en el Observatorio Astronómico, gracias a la invitación de su director don Francisco José de Caldas, para trazar un plan de reacción contra los chapetones y expresar su inconformidad con la poca participación que se le daba a los criollos en el mandato del virreinato.

Siguiendo el orden del plan, Don Luis Rubio, junto con Francisco Morales y sus hijos Antonio y Francisco, aprovecharon la multitud que se encontraba en la Plaza Mayor debido al día de mercado, y enfrentaron al español José González Llorente. La revuelta empezó de manera gradual, pues en principio, en la mañana del 20 de julio, como estaba planeado, Antonio Morales le pidió prestado un florero al español José González Llorente, con el pretexto de decorar el lugar de recepción del comisionado regio; Llorente se negó, situación que aprovecharon los criollos para iniciar la revuelta. Durante todo el día, una multitud dirigida por criollos asaltó las casas y los negocios de los españoles. El plan de lograr establecer una Junta de Notables encabezada por las élites criollas que remplazara a la figura del virrey parecía funcionar. Sin embargo, jóvenes como José María Carbonell, furiosos ante la perspectiva de ver que, de un gobierno español se pasara a un gobierno autoritario de la oligarquía criolla, movilizaron a las personas más humildes hacia el centro de Santafé, no para solicitar una Junta de Notables, que era la intención de los criollos, sino para exigir un cabildo abierto en el que los sectores populares pudieran participar, así que criollos, indios, negros y gente de todos los sectores sociales, se unió a la manifestación. En la Plaza Mayor se escuchaban los gritos de ¡Están insultando a los americanos! ¡Queremos Junta! ¡Viva el Cabildo! ¡Abajo el mal gobierno! ¡Mueran los bonapartistas!

En la noche se inició un cabildo abierto, en el que el pueblo exigía nombrar una junta que permitiera a los neogranadinos participar en las decisiones políticas. Pese a que el virrey Amar y Borbón se negó al establecimiento del cabildo, los criollos en presencia del pueblo, instalaron la Junta Suprema de Gobierno de Santafé. Inicialmente, la Junta Suprema expresó su fidelidad al rey Fernando VII, más no a las autoridades del gobierno español en América. Por ello, el 25 de julio fue encarcelado el virrey Amar y Borbón y al día siguiente expulsado del Virreinato, junto con los demás funcionarios españoles.

La Junta de Santafé estaba integrada por 37 miembros, divididos en distintas secciones encargadas del gobierno, finanzas, comercio, guerra y negocios eclesiásticos. El interés de sus integrantes era extender la autoridad de la Junta a todo el Virreinato y organizar un gobierno centralista, pero encontraron la oposición de Cartagena y otras regiones como Antioquia, Neiva, Pamplona y Tunja, que optaban por un gobierno federalista y preferían trasladar el centro de poder de Santafé a otra ciudad.

Camilo Torres y el Memorial de Agravios

 A mediados de 1808, la ocupación francesa de Madrid generó una profunda crisis al interior del Imperio español. Ante los problemas de vacío de poder, las provincias de la península decidieron crear la Junta Central de Gobierno. Con ella se buscó representar a todos los territorios que hacían parte del Imperio, incluyendo los territorios coloniales. En un acto sorprendente, la Junta sacó un decretó para establecer que los territorios de las Indias Occidentales no serían más colonias, de ahora en adelante, sino una parte integrante y activa del imperio. 

Los gobiernos de las colonias fueron avisados, además, de la constitución de las Cortes que guiarían los destinos del Imperio. Sin embargo, la invitación fue recibida con sorpresa, pues en sus términos, tan solo se elegiría un diputado por cada virreinato o capitanía general de América. El cabildo de Santafé, inmediatamente, encargó al político Camilo Torres Tenorio, asesor del cabildo, para escribir un texto llamado “Memorial de agravias o Representación del muy ilustre Cabildo de Santafé a la Suprema junta Central de España”, en el que se expresara el descontento de los habitantes del virreinato frente al mandato imperial. 



El texto fue elaborado en Socorro el 20 de noviembre de 1809. El encargado de  llevarlo a España fue Antonio Narváez, aunque el texto nunca llegó a España. En los días siguientes a su escritura, varias copias fueron distribuidas por las provincias del territorio, pero fueron perseguidas por las autoridades españolas. El texto sería publicado en un folleto en 1832. 

El Memorial consiguió expresar las principales inconformidades de la clase política santafereña. Torres utilizó un tono interesado en reivindicar los derechos de la élite criolla colonial, y lo mezcló con un lenguaje de igualdad de derechos ciudadanos, influenciados por las ideas de la ilustración.  Un mes antes de la escritura del Memorial, los Cabildos de Quito y el de la Capitanía General de Venezuela habían escrito textos similares, en los que se expresaba la necesidad de dar mayor participación a los criollos en el gobierno de sus territorios. 

El texto de Torres mencionaba el poco número de representantes en las Cortes, al tiempo que discutía la posición de las colonias respecto al Imperio. Se planteaba la oposición al absolutismo y el apoyo a una democracia más representativa de los habitantes de las colonias. Camilo Torres  hacía un llamado a la igualdad de derechos políticos y planteaba nuevas ideas, respecto a la autonomía, la libertad de los ciudadanos y a la necesidad de una nueva carta constitucional.

En la búsqueda de la independencia

A comienzos del siglo XIX en la Nueva Granada, los criollos adquirieron poder económico y político. Paulatinamente se desempeñaron en labores como funcionarios públicos de la Corona, lo que les permitió adquirir grandes extensiones de tierra, realizar transacciones comerciales, desempeñar altos cargos en el ejército, e incluso, formar parte de las autoridades eclesiales. Así mismo, en las regiones, muchos criollos que pertenecían a la burocracia estatal, ocupaban cargos de gobierno en  los cabildos

La relación entre criollos y españoles era buena, realizaban intercambios comerciales y alianzas matrimoniales. Sin embargo, a finales del siglo XVIII, algunos episodios causaron el rompimiento de esta buena relación.



El protagonista de este episodio fue Antonio Nariño, un criollo neogranadino, comerciante y abogado muy cercano a las ideas de la Ilustración, que ocupaba un alto cargo en la ciudad y era propietario de una imprenta y de una de las más grandes bibliotecas que existieron en la época. Nariño escribía con frecuencia en la Gaceta de Santafé y participaba en tertulias, como la fundada por él llamada “El Arcano de Filantropía”.

En 1793 leyó la Declaración de los Derechos del Hombre, uno de los documentos más importantes de la Revolución francesa y el fundamento ideológico de la Constitución de la Primera República, que establecía que todas las personas tenían derecho a la libertad, la seguridad y la justicia. Estaba convencido de que a los criollos no se les había tratado con justicia, por lo que decidió traducirla del francés, imprimirla y distribuirla. Ante este hecho, las autoridades españolas consideraron que la publicación era un acto revolucionario que podía desestabilizar el poder de la monarquía en las colonias, por lo que fue detenido y llevado a prisión durante muchos años.

Antonio Nariño y las ideas de la ilustración


LINEA DE TIEMPO DE LA HISTORIA DE COLOMBIA EN EL SIGLO XIX


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lunes, 26 de septiembre de 2022

ANALISIS DESCRIPTIVO DE LA HISTORIA DE COLOMBIA EN EL SIGLO XIX

Al estudiar nuestra historia, encontramos que a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, en el Virreinato de Nueva Granada surgió un inconformismo causado por el trato que recibían los criollos por parte de las autoridades españolas, a lo cual se sumaron procesos políticos como la Revolución francesa, así como el conocimiento que se tuvo de las ideas ilustradas, las cuales influenciaron varios actos de insurrección que llevaron a la colonia a independizarse de la Corona española.

Los Borbón

Por lo que a  inicio de siglo XIX,  fue cuando surgieron importantes transformaciones en el Virreinato de Nueva Granada, cambios que conducirían al fin del dominio colonial español.  Surgiendo  una serie de reformas implementadas por la monarquía española de los Borbones, y que tenía como objetivo aumentar el control sobre la población y sobre el territorio dominado, estas reformas implementadas por la monarquía española en la Nueva Granada produjeron importantes cambios en el ámbito político, militar, administrativo y económico. También varios virreyes de finales del período colonial, influenciados por el espíritu reformista de los Borbones, incentivaron la introducción de nuevos conocimientos en la Nueva Granada y la creación de algunas instituciones científicas y culturales.

Vemos que en principio las relaciones entre criollos y españoles eran buenas, realizaban intercambios comerciales y alianzas matrimoniales. Sin embargo, a finales del siglo XVIII, algunos episodios causaron el rompimiento de esta buena relación, es así que un criollo neogranadino, comerciante,  abogado, muy cercano a las ideas de la Ilustración, que ocupaba un alto cargo en la ciudad y era  propietario de una imprenta y de una de las más grandes bibliotecas que existieron en la época, este criollo fue  don  Antonio Nariño, quien  en 1793 leyó la Declaración de los Derechos del Hombre, uno de los documentos más importantes de la Revolución francesa y el fundamento ideológico de la Constitución de la Primera República, que establecía que todas las personas tenían derecho a la libertad, la seguridad y la justicia.  Don  Antonio Nariño estaba convencido de que a los criollos no se les había tratado con justicia, por lo que decidió traducirla del francés, imprimirla y distribuirla. 

Todo este tema de los derechos del hombre y del ciudadano causo gran revuelo en las colonias americanas, así  como la detención del rey español Carlos IV  y de su hijo Fernando VII  por parte de  Napoleón Bonaparte, en 1808, la ausencia  de la monarquia y la dominación francesa de la península ibérica generaron un descontento cada vez mayor entre los criollos, pese a su Juramento de fidelidad. En consecuencia, el 10 de agosto de 1809 comenzó en la ciudad de Quito una insurrección en la que los criollos reclamaron el derecho a gobernarse a sí mismos.

Napoleón Bonaparte

Entonces a partir de 1810, la Nueva Granada se caracterizó por la creación de numerosas Juntas de Gobierno, estos organismos de administración local fueron leales a la monarquía, pero a su vez, los miembros destacados de la sociedad solicitaban la sustitución de las autoridades españolas por funcionarios criollos. 

De esta forma va creciendo esa idea de  independencia, que finalmente  fue un logro en que participaron distintos sectores de la sociedad colonial neogranadina, donde para alcanzarlo, debieron deponer de manera temporal las diferencias entre ellos, que habían surgido durante la Patria Boba, donde su líder principal Simón Bolívar construyó su ideario político bajo las ideas de los pensadores de la ilustración como Locke, Montesquieu, Voltaire y Rousseau.

Simón Bolívar


Después del triunfo en la batalla de Boyacá, Simón Bolívar y otros líderes idearon la creación de un nuevo Estado que remplazaría al Virreinato de la Nueva Granada. El establecimiento del nuevo Estado se realizó en dos Congresos el de Angostura y el segundo en la ciudad neogranadina de Cúcuta, creándose así la Gran Colombia.  Desde su elección como presidente del nuevo Estado, Simón Bolívar se centró en crear un equilibrio entre las diversas castas y los criollos, buscando llevar los beneficios de la independencia a los sectores populares, y así evitar el peligro de posibles insurrecciones negras o mestizas, y además, frenar la ambición criolla, Sin embargo, la intención de Bolívar por integrar las poblaciones e impedir la organización criolla en contra de su gobierno se vio amenazada por las diferencias políticas que inspiraron a Santander  y a los caudillos venezolanos, lo que genero que los patriotas se dividieran nuevamente por sus desacuerdos políticos y económicos.


Recordemos que Bolívar y Santander trabajaron juntos para consolidar la independencia, sin embargo, entre ellos se presentaron importantes diferencias políticas y de organización Estatal, pues Bolívar era partidario del militarismo y Santander era de tendencia civilistaEstas discrepancias se hicieron notorias cuando José Antonio Páez lideró un intento separatista en Venezuela, y aumentaron cuando Bolívar escribió una Constitución autoritaria para Bolivia en 1826, que buscó aplicar a la Gran Colombia y que contó con la oposición civilista, ya que el proyecto constitucional bolivariano buscaba acabar con el desorden político de la República y la manipulación electoral, a través de un fuerte centralismo, bajo  un presidente vitalicio,  lo cual  Santander no compartía,  pues él defendía la idea de un poder ejecutivo con menor autoridad, cuyo presidente fuera elegido mediante el sufragio restringido, estas diferencias políticas conllevaron a la finalización de la Gran Colombia, más aun con la muerte de Simón Bolívar para el año de 1830.

Por lo que florece una nueva nación denominada la Nueva Granada, la cual se hallaba conformada por  las provincias centrales de la anterior Gran Colombia, donde los seguidores de Francisco de Paula Santander convocaron a una reunión denominada Convención Constitucional, en la cual decidieron que este nuevo Estado adoptaría un gobierno provisorio y se regiría por la efímera Constitución de 1830,  es así que estando  Santander  exiliado en Europa,  recibió la noticia de que había sido elegido presidente de la República de la Nueva Granada, asumiendo su cargo el 7 de octubre de 1832, iniciando un gobierno que buscaba ser respetuoso de las leyes y los derechos de los ciudadanos. Durante su mandato, hizo algunos acuerdos con Venezuela y Ecuador para definir los territorios de cada país, y se dividió la deuda que habían contraído con Inglaterra cuando hacían parte de la Gran Colombia.

Sin embargo durante la primera mitad del siglo XIX, pese a las transformaciones económicas y políticas que experimentó la Nueva Granada, se conservaban en gran medida aspectos de la vida colonial, el viejo modo de vida sería parcialmente superado con las reformas políticas y sociales impulsadas por los gobiernos liberales. Respecto a la población esta era escasa, en su mayoría habitaba zonas rurales, se dedicaba a labores agrícolas y producía artesanalmente bienes de uso cotidiano, como sombreros, herramientas, maletas, y aperos, entre otros. También se elaboraban textiles de algodón, como ruanas, mantas, colchas y hamacas, con las que se vestían las dos terceras partes de la población. Las condiciones de vida de los habitantes de la Nueva Granada durante esta época eran muy modestas, y la mayoría de las personas solo visitaban los pueblos en los días de mercado y los domingos para asistir a las ceremonias religiosas.

Vemos que el proceso de independencia y la implantación del nuevo régimen republicano originaron varios impactos en las regiones, donde  emergieron nuevas ciudades que remplazaron en importancia a aquellas que habían sido las más desarrolladas durante la Colonia,  estableciéndose a Bogotá  como capital de la República, y como el principal centro de redistribución de bienes de consumo a otras regiones.

Retomando esa historia política, encontramos que  a mediados del siglo XIX en la Nueva Granada se conformaron los dos partidos que tradicionalmente han tenido el poder en nuestro país: el Liberal y el Conservador, cada uno de estos partidos tiene una visión propia del Estado y de la sociedad, lo cual genero grandes lideres políticos así como serias tensiones entre estos dos partidos durante el siglo XIX, podemos ver narradas estas situaciones en algunas de las novelas del escritor  José María Vargas Vila (1860-1933), una de las más reconocidas es la novela "Los Parias", publicada en 1902, donde  el autor describe las tensiones políticas entre intelectuales liberales y los políticos conservadores, no esconde sus simpatías por el liberalismo ni el rencor que sentía en su momento por el gobierno conservador. En el desarrollo de este blog encontraremos esos idearios políticos liberales y conservadores.

Durante la segunda mitad del siglo XX, el predominio de los liberales aceleró el proceso de cambios institucionales, sociales y económicos según el modelo de ese sector político, pues la economía del país tuvo un importante crecimiento, debido en parte a las reformas impulsadas por los liberales radicales y al contexto internacional, pues durante esta época se presentó un aumento de la demanda de productos tropicales como el añil, la quina y el café, donde  la participación del país en el mercado internacional produjo importantes cambios sociales, como el aumento de la población en las ciudades que se convirtieron en centros de la transacción y la exportación de las materias primas del país.


No obstante, dichos cambios no lograron transformaciones profundas en el modo de vida ni en la estructura económica del país, que continuó siendo similar al periodo anterior. Sin embargo
, los movimientos de colonización, así como el uso de nuevos medios de transporte, permitió una ocupación más efectiva del territorio colombiano, lo que contribuyó a la integración del país.  

Uno de los obstáculos que dificultó el desarrollo económico de la Nueva Granada fue la falta de vías de comunicación que permitieran el transporte de los productos agrícolas y minerales que producía. Frente a esta situación, los Gobiernos buscaron el mejoramiento de las vías de comunicación y la adopción de medios de transportes que pudieran adaptarse a las condiciones geográficas del país. 


Ante ello,
 la construcción de ferrocarriles y el desarrollo de la navegación a vapor fueron proyectos que se consideraron prioritarios para el crecimiento económico del país. Además, los gobiernos radicales y regeneradores se empeñaron en mejorar los sistemas telegráficos y de correo. No obstante, estos intentos por interconectar al país encontraban la misma dificultad: las difíciles condiciones geográficas. 
A finales del siglo XIX, el país inició un incipiente proceso de industrialización, el cual se desarrolló en las ciudades. La aparición de nuevas industrias en Bogotá y Medellín, sumado al aumento del comercio exterior, trajo consigo cambios que no solo alteraron el aspecto físico de los centros urbanos, sino también la vida cotidiana de sus habitantes.

Ya para finales del siglo XIX e inicios de siglo XX se presenta en la historia colombiana, una profunda transformación social, económica y una sangrienta guerra civil conocida como la guerra de los Mil días (1899 - 1902) que tuvo graves implicaciones. Fue un enfrentamiento generado durante el período de la Regeneración por varias causas: la restricción de derechos y garantías individuales alcanzadas por el liberalismo, la censura de prensa, la marginación de los liberales de participar en el gobierno y la implantación de la pena de muerte para algunos líderes liberales.  Esta guerra trae consigo la movilización de grandes cantidades de población a diferentes regiones del país. Muchos habitantes con el afán de huir de la guerra se establecen en espacios poco habitados con el fin de lograr seguridad y dar paso a una nueva frontera agrícola. 


Es así como con la guerra se cambia la distribución poblacional del país. Por otro lado, la guerra de los Mil Días, deja como consecuencia el fortalecimiento de las diferencias entre los partidos liberal y conservador, demarcando el mapa político de Colombia que se mantuvo con pocas modificaciones a lo largo del siglo XX.  
En este blog veremos cada uno de estos pasos históricos dados en el siglo XIX en Colombia para comprender mejor los sucesos dados en cada parte de esta historia.





CRONICA DEL SIGLO XX EN COLOMBIA

  A comienzos del siglo XX, Colombia se encontraba nuevamente en una guerra civil y replicaba su tradición de violencia bipartidista que tra...